O antecedente do pastafarismo?

Lord Bridgewater dejó a sus albaceas, el arzobispo de Canterbury, el obispo de Londres y el presidente de la Royal Society, la tarea de seleccionar a ocho autores científicos, cada uno perteneciente a una de las principales ramas de las ciencias naturales, que estuvieran en condiciones de demostrar “el Poder, la Sabiduría y la Bondad de Dios, tal y como se manifestaban en la Creación; e ilustrar su obra con toda clase de argumentos razonables, como por ejemplo, la variedad y formación de las criaturas de Dios en los reinos animal, vegetal y mineral”

[…]

La respuestra más inmediata a los tratados de Bridgewater fue la publicación en 1838 de un noveno tratado (no oficial) por parte de Charles Babbage, quien argumentaba que un creador podía obrar como él mismo había obrado al crear su famosa “máquina calculadora”, un precursor del ordenador que podía programarse para que realizara operaciones de acuerdo con un plan predeterminado. De esta forma nació una idea que resultaría bastante popular, la de las “leyes de la creación”, my similar a la de las reyes de la reproducción.

Ideas, de Peter Watson

A cita ven a pelo nestes días que un facedor de pontes (aka pontífice) pronuncia discursos precisamente na casa das Ciencias e das Artes en Valencia.

Lecturas para o verán dende a Feira do libro de Vigo: O bosque dos raposos aforcados, de Paasilinna e As intermitências da Morte, de Saramago, así, con sombreiriño e todo.

Quedan para máis adiante Follas de Bacallau, Os ausentes de Casteltón e Pedro Páramo.

Seguimos de vacacións.

« BSO | Kylie fractal »


About this entry


Have your say

XHTML: You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>




Safari hates me